Hostilidad horizontal: Cuando nos traicionamos a nosotros mismos

Hace unos años, una profesora negra-mestiza fue invitada como docente de derecho a una prestigiosa universidad en los EE.UU. El entonces portavoz de la Black Students Association criticó su elección pues al no ser “suficientemente negra”, no era una representante adecuada del colectivo afroamericano y sus reivindicaciones (Sege, 1995 en White y Langer, 1999). Algo similar le ocurrió a Heather Whitestone cuando fue coronada como la primera Miss América Sorda. Los activistas sordos protestaron. Ya que Whitestone se dirigió el público en lenguaje oral, y no mediante el lenguaje de signos, los activistas sordos la consideraron que “no era lo suficientemente sorda” (“Signs of Anger”, 1995 en ibid.).

En un desfile del orgullo gay, los organizadores se negaron a que un grupo de hombres y mujeres bisexuales porten la pancarta principal del evento, porque ellos no eran “lo suficientemente gays”. Estas anécdotas reales son algunos casos que ha examinado la psicóloga social Judith White (1998 en Fraser, 1998) y que ha identificado como “hostilidad horizontal“: El rechazo de un grupo minoritario hacia miembros de su mismo grupo, por considerarlos “moderados” o meros “aspirantes”.

El concepto de hostilidad horizontal fue acuñado durante la década de 1970 por el movimiento feminista, para referirse a rivalidades y parcialidades entre las mujeres del movimiento. En dicho caso, la hostilidad horizontal no unió a las mujeres ni reforzó los ideales del grupo, sino que disparó divisiones internas (Penelope, 1992).

La rivalidad no sería noticia si fuese mutua entre dos grupos con grandes discrepancias, como entre veganos y omnívoros, por ejemplo. Sin embargo, los estudios de Judith White (White y Langer, 1999) revelan que la hostilidad horizontal es sorprendente y persistentemente unidireccional: Siempre se dirige en el mismo sentido, a la persona negra-mestiza, a alguien sordo que habló oralmente, a los bisexuales, o -sin ir más lejos- a la concursante vegetariana Celia Lastres en la edición española del programa MasterChef.

“Vegano nivel 5”: Cuestión de estatus

White (1998) explica que en los grupos minoritarios hay una jerarquía de estatus. Dentro del grupo, se asocia el estatus más elevado a quien es más radical, y por lo tanto, representa el estereotipo de ese grupo y de aquello que lo distingue del resto de la sociedad. Por ejemplo, entre quienes defienden a los animales, goza de más estatus un vegano (y más aún, si lleva más años de vegano) que alguien que está disminuyendo su consumo de carne. O como caricaturizaron Los Simpsons, “un vegan nivel 5: no come nada que produzca sombra”.

Como contraparte, la hostilidad horizontal siempre tiene como blanco miembros del grupo que parecen personas más convencionales. Es decir, aquellos que no portan elementos especialmente distintivos del grupo en cuestión, y que, según White (1998) son menos susceptibles de ser estigmatizados por el resto de la sociedad.

En cuatro estudios de campo de la Universidad de Harvard, White y la psicóloga Ellen Langer (1999), pusieron a prueba el concepto de hostilidad horizontal observando distintos grupos minoritarios: Estudiantes universitarios judíos, miembros de partidos políticos (conservadores, socialistas, progresistas y comunistas) en Grecia, grupos LGBT y equipos de fútbol universitario. En todos los escenarios, el análisis mostró que los miembros más distintivos y radicales juzgan a sus miembros “moderados” de manera desfavorable, e incluso, de manera más severa y crítica a cómo evalúan al resto de la sociedad.

Orgullosos de pertenecer

Diversas investigaciones demuestran que tendemos a sentir orgullo de pertenecer a una minoría. ¿Es así incluso si esa minoría es estigmatizada por la sociedad? En general, sí, porque gran parte de cómo nos definimos a nosotros mismos tiene que ver con los grupos a los que pertenecemos. Y por lo tanto, cómo se valoran a esos grupos es “espejo” de la valoración de nosotros mismos. Así, el “orgullo gay” o el “orgullo vegano” son manifestaciones de nuestra necesidad de reconocimiento social como grupo y de autoestima a nivel personal; se trata, en definitiva, de un refuerzo del “quiénes somos” y por extensión, de “quién soy” (1).

¿Cómo una minoría, como los defensores de los animales, mantenemos nuestro reconocimiento social? Un elemento crucial  es ser diferentes al resto: Sentimos que nuestro grupo vale más en la medida en que sea altamente distinguible [distinctiveness] del resto de la sociedad, y exista percepción de exclusividad (White y Langer, 1999). Por ejemplo, “no cualquiera puede ser vegano”, o los recurrentes esfuerzos por distinguir dieta “vegana” de vegetariana”, como si lo segundo no englobara lo primero. Para ser reconocibles en la sociedad, necesitamos que haya una línea divisoria, que dibujamos manteniendo a raya a los que parecen “tibios”, moderados, convencionales y/o a los “aspirantes”.

White (1998) afirma que querer identificarse con un grupo distintivo no es tan diferente de querer unirse a un exclusivo club de campo, pues su membresía tiene valor en la medida en que muy pocas personas pueden entrar, y se puede decir fácilmente quién está adentro y quién está fuera. La psicóloga afirma que la distinción y la exclusividad crean percepción de superioridad (ibid.).

Dime qué tan veg(etari)ano comes y te diré quién eres

Tal como la mujer sorda que usó el lenguaje oral o los bisexuales fueron condenados por sus compañeros de causa, Celia también ha recibido duras críticas de parte de los veganos por comer atún para entrar a la TV, no sin antes bendecirlo. Y es que los defensores de los animales nos encontramos en una posición difícil:  Para la sociedad en general, somos “extremistas” por seguir nuestros valores, y para quienes comparten nuestras ideas, somos “hipócritas” si no somos del todo “puros” en nuestras acciones.

Imagen de Celia y una cabeza de cerdo, en el segundo programa de MasterChef España II.

Pero, ¿por qué somos especialmente mordaces con nosotros mismos? Porque hay algo que estamos tratando de proteger. Las minorías sociales somos grupos con poco poder y difícil capacidad de influencia. Nuestro mayor recurso no suele ser material, sino psicológico: El valor de nuestra identidad (White y Langer, 1999). Un miembro moderado o “no lo suficientemente vegano” representa una posible amenaza a nuestra identidad, a nuestras creencias, y es una potencial traición a lo que nos define como grupo y como personas.

Lo preocupante de la hostilidad horizontal es que muchas veces, sirve para reforzar prejuicios y estereotipos que ridiculizan a una minoría a ojos del resto de la sociedad. Y a nivel interno, nos enfrenta, nos divide y nos debilita como movimiento. La crítica destructiva, las rivalidades y rencillas entre activistas más o menos veganos sólo sirven al divide et impera (“divide y vencerás”) de un sistema injusto y depredador que usa y abusa de los animales.

¿Queremos ser “puros” o queremos salvar animales?

El veganismo es importante, no como fin en sí mismo, sino como una poderosa herramienta para boicotear los horrores de las granjas de cría intensiva y el uso de animales para nuestro beneficio. Desde esta perspectiva, el norte del activismo por los animales no es tanto expresar nuestras creencias antiespecistas, sino influir en las decisiones de las demás personas. Precisamente, un incipiente análisis comparado de campañas por los animales detectó que poner de relieve aspectos de la propia identidad y emociones personales vuelve las campañas menos eficaces (Einwohner, 1999).

Si realmente nos tomamos en serio la injusticia y el sufrimiento, nos daremos cuenta que el ideal de un mundo perfecto y la pureza ideológica del veganismo son preocupaciones secundarias. Lo que nos debe ocupar, en cambio, es cómo crear juntos un mundo mejor ahora, con lo que hoy es y existe. Los animales no necesitan que tengamos la razón, sino que seamos eficaces, hábiles para abrir más corazones y mentes que tengan en cuenta que ellos también sienten.

Defender a los animales es una revolución de empatía, de igualdad y por la dignidad y la no-violencia. Cómo nos relacionamos con los animales abre la puerta a comprender (y transformar) la totalidad de quiénes somos en este mundo. Por eso, revolucionar cómo tratamos a los animales es revolucionar todas nuestras relaciones, incluso con otros compañeros (y hasta con nosotros mismos).

Sin titubear, esa revolución somos nosotros: Las personas que consideramos que un cambio no sólo es posible, sino urgente y necesario. Somos la gente común y corriente como tú y como yo, personas sencillas con arrojo para decir “basta”, voluntad firme de construir más amor y altas dosis de rebeldía para dejar hostilidades de lado, y confiar en los demás. Sólo en nosotros han nacido revoluciones anteriores y hoy es el turno de la revolución animal. Juntos somos la única posibilidad de un cambio profundo de conciencia. Juntos somos voz de empatía, paz, y justicia para todos/as.

Ya es hora de dar lo mejor de nosotros mismos para salvar a los animales. Los seres humanos somos los grandes responsables de su tragedia y somos, también, su única esperanza.

 

(1) Esta es una explicación muy simple, con fines pedagógicos, del concepto de identidad social positiva de la clásica Teoría de la Identidad Social de Tajfel, 1978 y Tajfel y Turner, 1979.

Referencias bibliográficas

Einwohner, R. (1999). Gender, class and social movement outcomes. Identity and Effectiveness in Two Animal Rights Campaigns en Gender & Society, 13, 1, 56-76.

Fraser Hodder, H. (1998). Horizontal Hostility. Minority Wannabes. Consultado el 27/04/2014, Harvard Magazine, en http://harvardmagazine.com/1998/11/right.minority.html.

Penelope, J. (1992). Call me lesbian: Lesbian lives, lesbian theory. Freedom, CA: Crossing Press.

Tajfel, H. (ed.) (1978). Differentiation between social groups. London: Academic Press.

Tajfel, H., & Turner, J. C. (1979). An integrative theory of intergroup conflict en Austin, W.  y Worschel, S. (eds.). 1979.  The social psychology of intergroup relations. Monterey, CA: Brooks Cole.

White, J. y Langer, E. (1999). Horizontal Hostility: Relations between similar minority groups en Journal of Social Issues, 55, 3, 537–559.

104 Comments to “Hostilidad horizontal: Cuando nos traicionamos a nosotros mismos”

  1. Handicap 28 abril 2014 at 12:29 PM #

    Muy interesante el artículo, no obstante no estoy muy de acuerdo.
    Creo que el trato que recibe alguien llamado vegano y que delante de miles de personas come pescado hace un grato favor a otro vegano. Por ejemplo, si un vegano en una cena de navidad dice, “no como gambas porque también sufre” seguramente ahora le respondan… “pues celia comia atún y era vegana”.
    Si ya no teníamos bastante con el “las plantas también sufren”… ahora tenemos a “Celia come atún”. No es cuestión de renegar de un vegano porque no sea puro. Es que ser vegano es SER VEGANO (nada de origen animal, no hay niveles, es el nivel puro. NADA DE ORIGEN ANIMAL). Lo demás es ser vegetariano, ovalocto vegetariano (que es lo que soy yo), crudivoro… y un montón de definiciones más. La cuestión es ser coherente. Comes pescado? no digas que eres vegano, porque los que si lo son van a tener que lidiar con eso. Pongo otro ejemplo de lo que afecta la publicidad en la tele. Yo jugaba a rol hace años… y en cuanto el loco ese mato a sus madres con una katana ya tenia a toda mi familia durante años diciéndome que lo dejase que era peligroso (hasta vinieron a ver una partida XDDDD). Hay que ser responsable y si sales en la tele, ser coherente. Por mi parte me da = si Celia come pescado o no, simplemente me apena saber que gracias a su incoherencia otros veganos van a tener que lidar con otro handicap más.

    • Daniela 29 abril 2014 at 8:22 AM #

      Ay, Handicap, es cierto… Los veganos tenemos que lidiar con decenas de mitos, de preguntas desinformadas cada día, que a veces nos agotan. Y confieso que yo también las hice, porque no nací vegetariana ni vegana.
      ¿Si Celia no dio una correcta definición del veganismo? Estamos de acuerdo, pero no importa. Miles de televidentes oyeron que algo no anda tan bien en eso de comer animales. Y me encanta que ahora más personas a mi alrededor me pregunten con interés genuino “qué es eso de ser vegano”, porque vio cómo cocinaban un seitán en la TV. Yo no desperdiciaré la oportunidad de contarles a otros cuál es el horror de las granjas industriales. Si pensamos en nosotros, puede ser un handicap. Si pensamos en los animales que hoy están sufriendo, es una oportunidad; la responsabilidad de ser voz de quienes no pueden defenderse.

      • Handicap 30 abril 2014 at 3:47 PM #

        Hola Daniela!
        Es cierto, cualquier excusa es buena para hablar de los animales. Y Celia entra dentro de la categoría de “cualquier excusa”. 😉

      • Pableras 1 mayo 2014 at 10:52 AM #

        No enfocáis bien. El artículo se refiere a jerarquías internas. Viene a defender que el vegano mira moralmente por encima del vegetariano, porque come aún menos animales que él y, por tanto, se ajusta más al criterio que ambos defienden (inflingir menor crueldad a los animales).

        Los conflictos que habéis señalados suponen un tema de conflicto y jerarquía intergrupal. Es decir, entre veganos/vegetarianos y omnívoros. Conflicto porque hay una diferencia de criterios, jerarquía porque los que se tienen que explicar sobre sus costumbres son los primeros y no los segundos.

        También hay jerarquías entre los omnívoros. El ejemplo es Arias Cañete, que come carne, yogures caducados y niños, y miradlo dónde está. A las europeas.

        • Daniela 1 mayo 2014 at 12:10 PM #

          Gracias Pableras por una lectura más inteligente. Saludos.

    • Noel 29 abril 2014 at 11:13 AM #

      Amigo, si de ser coherente se trata espero que no viva en una ciudad, pues de ser así el veganismo y el habitar en una sociedad del primer mundo conlleva una gran contradicción.

      Espero que no utilice ningún tipo de aparato electrónico, ya que estos son fabricados por niños vietnamitas que son explotados.
      Espero que tampoco fume hachis traído por marroquíes que ponen en peligro su vida, también explotados por mafias.
      Ni que decir tiene de utilizar un transporte que utilice combustibles derivados del petróleo o guardar el dinero en un banco. No creo que haga falta que me explique.
      Siga usted siendo vegano, pero por favor, no pida coherencia, vaya a parecer que sólo se preocupa de los “animales no humanos” como los suelen llamar. Saludos.

      • Aleste 29 abril 2014 at 4:45 PM #

        Muy buen comentario Handicap. Y a Noel, ser coherente es ser coherente en el sentido de que si un lapiz es azul, yo no voy a decir que es rojo. Ahora me vas a decir que no es azul sino un morado púrpura verdad? Siempre habrá tonos de por medio, así es este mundo y tratamos de ser lo mejor que podemos.

  2. Noelia 28 abril 2014 at 1:29 PM #

    Estoy deacuerdo al 100% en cada una de las afirmaciones.

    • Daniela 29 abril 2014 at 8:12 AM #

      Gracias por tu tiempo, Noelia. Un abrazo.

  3. Jose Luis 28 abril 2014 at 2:07 PM #

    Es imposible ser vegano puro pero si es posible aprovechar estas oportunidades para dar a entender que no comemos ni cocinamos animales. Esta chica se equivocó y dio una imagen distorsionada de lo que es un vegano y lo por es que lo hizo públicamente. Todos nos equivocamos, todos. Pero lo primero que uno tiene que hacer cuando se equivoca es reflexionar, reconocerlo y en la medida de lo posible enmendarlo. En el manual de uso de los humanos no pone que no nos podamos equivocar. Lo triste de este asunto es que da la sensación de que retorcemos esta historia para intentar presentarla como una oportunidad de veganizar, honestamente creo que nada más lejos de la realidad.

    • Daniela 29 abril 2014 at 3:57 PM #

      Hola José Luis: Coincido contigo, es imposible esa absoluta coherencia. Ni este artículo, ni yo pretendo juzgar a Celia. El punto de reflexión de este artículo no trata de si ella es más o menos vegana, sino de aprovechar la coyuntura para hacer un examen de nuestro activismo, de las preocupaciones de quienes defendemos a los animales. Mi intención es comprender qué pasa con nosotros que prestamos más energía para atacar a la concursante de la foto, y nos olvidamos del programa especista y morboso que ha puesto una cabeza de un muerto en la mesa de cocina, y está ahí, impune, en la misma imagen.
      Aplaudo a activistas de AnimaNaturalis y compañeros de Igualdad Animal, y a muchas personas anónimas, que han sido más inteligentes y en vez de enfrascarse en lo estéril de discutir si la concursante merece la categoría de “vegana”, “vegetariana”, “flexi” o lo que sea, han aprovechado la ocasión para difundir en redes sociales el horror detrás de las granjas de cerdos y compartir recetas sabrosas para cocinar seitán. ¡Bravo! Eso sí ayuda a los animales.

  4. José Luis 28 abril 2014 at 7:50 PM #

    Espectacular, aunque generaliza demasiado, creo que da en la diana en muchos aspectos y abre espacios de reflexión de cara a la eficacia de la lucha.

    • Daniela 29 abril 2014 at 8:09 AM #

      Gracias por tu tiempo y tu comentario, José Luis.

  5. Elbados 28 abril 2014 at 8:24 PM #

    Vaya vergüenza de artículo. Cuantas líneas desperdiciadas en defender lo indefendible. Se os debería caer la cara de vergüenza por siquiera pensar en apoyar a alguien que diciéndose vegana se dedica a comer animales muertos, a quien posa con los cadáveres de los inocentes como si fuera una gracia. Y todo por el dinero, la fama efímera, la notoriedad. Qué asco da esa Celia, qué repugnancia me inspiráis quienes la defendéis y más desde un organización que se dice defensora de los animales.
    Habría que ver si seríais capaces de dedicar semejante artículo exculpatorio para un tío que le pega a su mujer, no sin antes bendecirla, si sacaríais la cara a alguien que se junta con el Klan para apalear negros por dinero… Seguro que no, verdad? Eso es porque los animales no os importan una mierda, sólo os importa ser los más tolerantes y más Guayana del movimiento y sólo provocar sonrojo y vergúenza.

    • Daniela 29 abril 2014 at 3:52 PM #

      Elbados: Si lees con atención, creo que comprenderás que ni este artículo, ni yo defiendo a Celia. El punto de reflexión de este artículo no trata de si ella es más o menos vegana.
      Sólo he aprovechado la coyuntura para hacer un examen de nuestro activismo, de las preocupaciones de quienes defendemos a los animales. Mi intención es comprender qué pasa con nosotros que prestamos más energía para atacar a la concursante de la foto, y nos olvidamos del programa especista y morboso que ha puesto una cabeza de un muerto en la mesa de cocina, y está ahí, impune, en la misma imagen. Vemos a Celia, pero no al cerdo.
      Aplaudo a activistas de AnimaNaturalis y compañeros de Igualdad Animal, y a muchas personas anónimas, que han sido más inteligentes y en vez de enfrascarse en lo estéril de discutir si la concursante merece la categoría de “vegana”, “vegetariana”, “flexi” o lo que sea, han aprovechado la ocasión para difundir en redes sociales el horror detrás de las granjas de cerdos y compartir recetas sabrosas para cocinar seitán. ¡Bravo! Eso sí ayuda a los animales.

    • Javivegan 30 abril 2014 at 1:59 AM #

      Elbados, me pareces una de las pocas personas con cojones y coherencia. Agregame a facebook y hablamos javier cruz.

    • Arsch 1 mayo 2014 at 12:18 PM #

      Me parece que eres el ejemplo perfecto para ilustrar este artículo.

  6. Nahuel 28 abril 2014 at 10:32 PM #

    Bien Daniela, poniéndole madurez al instinto. Lo voy a favoritear a ver si escribo algo para seguir desarrollando sobre el confundir los medios con los fines.
    Saludos desde el otro lado del Atlántico 😉

    • Daniela 29 abril 2014 at 8:08 AM #

      Confundir medios con fines, eso. Ideales con estrategia. Teoría con praxis. 😉
      Un abrazote!

  7. Ed 28 abril 2014 at 10:48 PM #

    Excelente artículo. Chau etiquetas.

  8. Javivegan 28 abril 2014 at 11:29 PM #

    Absurdo. En el veganismo no hay medias tintas y no es cuestión de estatus, es cuestión de coherencia.

    Y los ejemplos son erroneos. Deberían ser “el que estaba en contra del racismo escupió a una persona de otra raza por ser de esa raza en una ocasión”. Pero es solo medio racista, porque luego defiende los derechos de las minorías étincas ¿Queremos ser puros o salvar a las minorías?.

    Esto lo estáis haciendo para cubriros las espaldas por lo dicho por Aída Gascón.

    Boicot a Animanaturalis. Ni bienestaristas merecéis ser llamados.

    • Daniela 29 abril 2014 at 8:05 AM #

      Javivegan, si pudiera alterar los ejemplos como sugieres, sí serían erróneos. Son referencias a casos reales documentados por una extensa investigación de la Universidad de Harvard, citada al final del artículo; no me los he sacado de la manga.
      La crueldad contra los animales es un dolor tan terrible, que habla por sí mismo. Pero debemos comprender que no todo el mundo está realmente listo para un cambio. ¿Abandonamos, entonces? No. Estoy convencida de que si llevamos la voz de los animales a un público más amplio, tendremos muchas más posibilidades de encontrar gente receptiva: Personas con dosis suficientes de humildad, honestidad, fuerza y coraje para cambiar sus hábitos de consumo y dejar de condenar a los animales a un destino brutal e injusto.
      Saludos.

      • Natalia 30 abril 2014 at 11:25 AM #

        Creo que mezcláis cosas, el problema no es si Celia es más o menos vegana, podría haber dicho que es vegetariana o flexitariana o lo que quisiera, la están utilizando para reírse del veganismo, la hacen hacerse fotos con un costillar con la sonrisa de oreja a oreja como si fuera súper divertido. El programa quiere carnaza y ahí está, se ha prestado a todo, lo de la cabeza de cerdo ya sin comentarios. Encima dice que su guía espiritual le ha dicho que el próximo paso es poder cocinar y comer carne, no se si a los veganos se les considera extremos pero después de esto no quiero ni pensar lo que va a pensar la gente de lo que significa el veganismo. Y que conste que también me parece muy dañino que se asocie el veganismo con extremismos, como que ser vegano es comer todo crudo y a ser intransigente y por supuesto salvar animales me parece más importante que tener razón, pero esta chica se ha prestado a hacer del veganismo y el sufrimiento de los animales un circo a costa de lo que según ella son sus creencias.

        • Natalia 30 abril 2014 at 11:28 AM #

          O sea, estoy de acuerdo con que la hostilidad horizontal es uno de los grandes problemas del veganismo y del movimiento de defensa de los animales en general pero creo que habéis elegido un terrible ejemplo.

          • Daniela 30 abril 2014 at 2:02 PM #

            Sí, Natalia, se han mezclado cosas. El caso de Celia fue una excusa, un gatillante para hacer una reflexión más profunda como movimiento, de las preocupaciones de quienes defendemos a los animales.
            No sé si el ejemplo es malo o bueno, pero lo que sí, ha generado controversia y discusión. Ése es un primer paso para re-pensar el para qué hacemos lo que hacemos y cómo salvar animales. Saludos.

  9. flor 29 abril 2014 at 12:21 AM #

    una cosa es no agredir a la persona que desconoce el tema o esta en transición y otra es hacer cualquier cosa por cinco minutos de gloria. no creo q a esta Celia le importen los animales y si la plata del premio. su postura debería mantenerse hasta el final, con firmeza y respeto hacia los demás, sin agredir pero siempre transmitiendo lo que es el veganismo,sinonimo de respeto, empatía y compasión hacia los animales. que por lo que se ve desde aca no le interesa en lo mas minimo. lo que si se ve claramente son sus ganas de lograr fama a costa de lo que sea. vulgar, deplorable y deleznable. ni siquiera es lo que los veganos desearían transmitir al mundo. todo lo contrario.

    • Daniela 29 abril 2014 at 7:56 AM #

      Sí, Flor, nuestra conducta hacia la concursante es una cosa, y lo que ella haga por estar en TV es otra. Me interesó lo primero, sólo como ejemplo de cuando confundimos prioridades. He visto muchas ocasiones en que, obsesionados con la “pureza” ideológica, despreciamos a personas que están intentando dejar a los animales fuera de su plato y mantenerlos dentro de su corazón.
      Saludos.

    • Javivegan 29 abril 2014 at 1:47 PM #

      Suscribo lo que dice flor.

      Yo tengo amigos vegetarianos a los que aconsejo con paciencia y simpatía. No estoy de acuerdo con los vegetarianos que llevan años siendo vegetarianos sin dar el paso. Pero si en otros casos donde son vegetarianos por desconocimiento y porque llevan poco o son muy jovenes.

      Mi “ataque” no es hacia Celia, es hacia la difamación y el uso del termino vegano de forma errónea. Está dando una publicidad brutal de este veganismo de mentira. Cuantos nuevos veganos se dedicarán a cometer sus errores cogiendola de excusa para no sentirse mal consigo mismos al comerse un día alguna cosa de origen animal o trabajar de algo poco ético.

      Creo que estáis siendo infantiles y alargando vuestro error, cuando es mucho más facil y maduro recapacitar.

      • Daniela 29 abril 2014 at 3:49 PM #

        ¿Qué es lo que tú consideras error, Javivegan? Lo he dicho antes, y lo vuelvo a aclarar: Ni este artículo, ni yo defiendo a Celia. Por favor, seamos capaces de lecturas menos simplistas. El punto de reflexión de este artículo no trata de si ella es más o menos vegana.
        Sólo he aprovechado la coyuntura para hacer un examen de nuestro activismo, de las preocupaciones de quienes defendemos a los animales. Mi intención es comprender qué pasa con nosotros que prestamos más energía para atacar a la concursante de la foto, y nos olvidamos del programa especista y morboso que ha puesto una cabeza de un muerto en la mesa de cocina, y está ahí, impune, en la misma imagen. Vemos a Celia, pero no al cerdo.
        Aplaudo a activistas de AnimaNaturalis y compañeros de Igualdad Animal, y a muchas personas anónimas, que han sido más inteligentes y en vez de enfrascarse en lo estéril de discutir si la concursante merece la categoría de “vegana”, “vegetariana”, “flexi” o lo que sea, han aprovechado la ocasión para difundir en redes sociales el horror detrás de las granjas de cerdos y compartir recetas sabrosas para cocinar seitán. ¡Bravo! Eso sí ayuda a los animales.

  10. Jesus Rivera 29 abril 2014 at 1:44 AM #

    Excelente reportaje!

  11. Roberto Carlos Tufiño Velázquez 29 abril 2014 at 5:18 AM #

    Felicidades! Me gustó mucho el escrito; me quedó muy claro el concepto de “hostilidad horizontal”, que además es un concepto que encaja en cualquier tipo de grupos o actividades del ser humano; entiendo que este tipo de hostilidad puede ser muy sútil pero no por eso menos peligroso. Y por último, es hermosa la conlusión y el objetivo que debemos perseguir todos: crear un mundo mejor para todos los seres vivos de este planeta!
    Un abrazo.
    Roberto.

  12. Teresa 29 abril 2014 at 5:53 AM #

    He disfrutado leyendo el artículo gracias. Entiendo perfectamente que no se trata de una cuestión de pureza personal en cuanto a ser 100% coherente al veganismo todo el tiempo, sino del mayor bien para los animales que podamos hacer.

    No he visto el programa, y mi duda es, que ha hecho Celia para ayudar a la causa? Si su presencia en la televisión solo sirve para dar a conocer el veganismo creo que en eso ha fallado, porque desde mi humilde punto de vista si ha accedido a comer atún y a cocinar carne ha presentado el veganismo como una simple elección de estilo de vida y no ayuda a la gente a cuestionarse el verdadero motivo, que es la explotación animal (y muy mal por parte del programa por explotar esa faceta “morbosa” de obligarla si quiere continuar).

    • Daniela 29 abril 2014 at 7:47 AM #

      Hola Teresa! Gracias por tu tiempo y tu comentario. Estoy muy de acuerdo contigo, en que si enfatizamos el ser vegano como un estilo de vida, poco ayudamos a abrir los ojos ante la explotación animal.
      De todas maneras, mi preocupación no es Celia. Me interesa lo que ella ha despertado entre quienes también nos preocupamos por los animales y comprender qué pasa con nosotros, que a veces estamos tan obstinados con “tener la razón”, que destruimos en vez de construir alternativas que ayuden a los animales.
      Un abrazo.

  13. topotamadre 29 abril 2014 at 10:01 AM #

    Ser vegano no es formar parte de un colectivo; yo no me considero de ningún “colectivo” y quien así lo piense, se equivoca; yo soy una persona, y lo digo por este documento escrito por algún chimpancé; en serio antes estaba la inquisición y ahora LA PSICOLOGÍA Y PSIQUIATRÍA, sois unos farsantes; NO SOIS CIENCIA.

    • Daniela 1 mayo 2014 at 12:26 PM #

      topotamadre, ¿qué querrás decir con eso de “chimpancé”? Tu tono despectivo me confunde. ¿Acaso los chimpancés no son animales maravillosos? Me tomo tu comentario como un cumplido. Saludos.

  14. Tes Nehuén 29 abril 2014 at 11:11 AM #

    Alucino con las ideas extremistas y violentas del mundo vegano. Lo cierto es que en este artículo hay muchísimas cosas que deberían ayudarnos a reflexionar y entender que nuestro movimiento intenta luchar por la paz en el mundo para todos los animales (eso incluye a los humanos) y la única forma de conseguirlo es trabajar unidos, como bien lo dice Daniela en el artículo, pensando en la efectividad de nuestro trabajo y no en lo mal que hacen las cosas los demás. Todos somos incoherentes en algo, hay que acostumbrarse: eso nos hace humanos.

    • Daniela 29 abril 2014 at 11:19 AM #

      Gracias por tu tiempo y tu opinión, Tes Nehuén. Me quedo con tus últimas palabras, que me hacen muchísimo sentido: “Todos somos incoherentes en algo, hay que acostumbrarse: eso nos hace humanos.” Ser vegano no supone ninguna superioridad moral, sino que, por el contrario, es un ejercicio de humildad radical hacia todos los seres que sienten. Un abrazo.

      • Tes Nehuén 29 abril 2014 at 6:54 PM #

        Así es, Daniela. Creo que los veganos tenemos que luchar contra dos tipos de especismos (el que va dirigido a individuos de otras especies y el que se dirige a la nuestra). Un abrazo para ti.

  15. Tatiana 29 abril 2014 at 11:29 AM #

    buenos días
    me a encantado el reportaje en su mayoría. siempre he sabido de la “hostilidad horizontal” pero no conocía el termino y la información que pones. no debería de existir, y dentro del la defensa de los animales siendo veganos o no, deberíamos de alegrarnos simplemente de que alguien trate de hacer un esfuerzo en cambiar y no comer tanta carne, o ser vegetariano, aunque no lleguen a ser veganos “puros” como decís o vegetarianos si quiera, simplemente nos deberíamos de alegrar de que alguien haya cambiado su mente y trate de ayudar, por que el daño se reduce.
    yo como decís soy de las que sufre un poco esta hostilidad, puesto que no llevo distintivos, y mi estilo de vestir difiere, normalmente en eventos de promoción del veganismo y sitios así soy como una intrusa.
    pero siembargo esto 100% desacuerdo que lo que pasa con la concursante cecilia sera hostilidad horizontal,. Primero dejo claro que no he visto el programa y me guio por que he leído aquí y en los comentarios. ella no es vegana puesto que ha comido atún, y el problema esta en que dice serlo, si dijera que es pescetariana o incluso solo vegetariana, los problemas terminarían. creo que la hostilidad hacia ella se debe ha esto únicamente, puesto que lo que esta haciendo es confundir a la gente, que ya de por si esta confundida y no tiene ni idea de que es ser vegano. y no dudo de que este sembrando buenas semillas en mucha gente que ve el programa y los haga reflexionar. pero no debería de hacerlo con hipocresía diciendo lo que no es, si no eres vegana, simplemente no digas que lo eres.

    • Daniela 29 abril 2014 at 11:39 AM #

      Gracias por tu comentario, Tatiana. Comparto tu opinión de que Celia no ha dado la definición más exacta de veganismo. Ojalá aprovechemos cada oportunidad, cada encuentro, cada diálogo posible para abrir los ojos sobre el sufrimiento que existe detrás de las granjas industriales y el uso egoísta de los demás animales.

  16. JoaquínPB 29 abril 2014 at 3:04 PM #

    Buenas tardes,

    Me gustó mucho el reportaje. Es que lo que explicas pasa en todos los grupos sociales. En cuanto a lo de ser vegano o no, pues no puedo decir nada porque no soy vegano. La verdad es que leí la noticia por culpa de la foto de la chica esta de Masterchef España,caí en el marketing de la “tele”, qué le voy a hacer; sin embargo, me gustaría decir que me pareció muy interesante el articulo, noticia o reportaje que has publicado, es mucho más que una mera crítica o un relato acerca de las críticas que Celia se ha llevado. Sin duda una buena reflexión. Muchas gracias.

    Un saludo

  17. Rumen 29 abril 2014 at 4:00 PM #

    Hola, la verdad no se xq nos centramos tanto en el caso de Celia, cuando aquí se esta poniendo en evidencia una cuestión más profunda, como es la hostilidad horizontal, stoy totalmente de acuerdo con Tatiana, que tenemos q valorar el cambio de mentalidad gradual de la humanidad, somos animales culturales y necesitamos reeducarnos, esto lleva tiempo y esfuerzo y tenemos q respetar q cada persona tiene sus tiempos de maduración,eso si tenemos q intentar q todo el mundo se de cuenta de lo q le estamos haciendo hoy en día a los animales, de modo q cada un@ x si mismo abra los ojitos! y decida hacer un cambio en su vida.
    La verdad es q personalmente he sufrido la rabia de la incomprensión desde todas las partes, y sin duda la q más duele es la de tus propios comapñer@s!
    un abraZo

    • Javivegan 30 abril 2014 at 4:28 PM #

      La gracia es que esto lo están haciendo para desviar la atención de su cagada apoyandola y sobre todo porque les ha jodido el vídeo que he hecho. Y no es por parecer egolatra, pero es evidente que han medio citado algunas cosas que dije en el vídeo.

      Esto se llama desviar la atención añadiendo un tema que no tiene que ver a la idea principal “la “vegana” de masterchef”. Si otro día hace un articulo sobre la hostilidad sin meter de por medio a esa basura de programa lo respetaré.

      • Manuel 30 abril 2014 at 11:19 PM #

        “Y no es por parecer egolatra, pero…”

        Una vez más, como siempre, se cumple la máxima de que todo lo que va detrás de un “pero” desmiente la parte que va antes de ese “pero”.

        • Javivegan 3 mayo 2014 at 12:30 AM #

          No sé donde ves mi egocentrismo, si solo he dado datos reales. Hice un vídeo que ha rulado y ha llegado hasta los directivos que se han comunicado conmigo y posteriormente ha salido este artículo. Es objetividad querido.

          • Uno que pasaba 4 mayo 2014 at 9:43 PM #

            Tú no eres más flipado porque no puedes, pero intentarlo lo intentas. Es más, tú no eres ni vegano. El que se hace vegano para ir contándolo no es vegano, solo lo va contando. Ya he destapado a muchos farsantes como tú en esta vida. Probablemente tendrás veintipocos, mucho tiempo libre (vamos, que no pegas ni chapa) y muchas, muchísimas ansias de notoriedad. Y el drama es que no te conoce ni Perry. ¿Que has hecho un vídeo? ¿Que tu vídeo ha rulado? Pero, ¿tú quién eres, nene? Anda, deja de manchar el nombre de los que SÍ somos veganos y vegetarianos y vete a suplicar notoriedad a otra parte, buscafamas de pacotilla.

  18. juana 29 abril 2014 at 4:12 PM #

    Hola Daniela,

    A parte del articulo que ya de por si es muy interesante, quisiera añadir que ver tus argumentos, comentarios y sobre todo el enfoque de tus palabras hacia ciertas ideas y principios, ante los comentarios de los demás, me da bastante de que reflexionar acerca del problema de fondo en todo esto, y como anda siendo ocultado por pantallas de humo intencionales o no que nos distraen de lo que verdaderamente importa. Saludos,

  19. Marianne Romero 29 abril 2014 at 4:47 PM #

    Me encanto.. tu articulo abre mente, y para mi ha sido una enseñanza tanto el articulo como los puntos de vista de los comentarios. Para mi la cuestión, la duda, mi tristeza, es: todas estas causas en su trasfondo es por algo personal por el sentimiento que resultada de distinguirnos de una mayoría como dices tu: “son manifestaciones de nuestra necesidad de reconocimiento social como grupo y de autoestima a nivel personal; se trata, en definitiva, de un refuerzo del “quiénes somos” y por extensión, de “quién soy”. O realmente es para hacer un cambio,para concientizar a la gente… Si esto realmente fuera lo ultimo no habrían disgustos por los distintos conceptos que se dan en este caso hablando del vegan,por el hecho de que el “verdadero” vegan tiene que lidiar con eso? Entonces todo esto es solo para hacer una propaganda de este estilo de vida, el disgusto debería ser por no transmitir lo que se supone realmente se quiere hacer: un cambio… Hay prioridades, pero estoy convencida de que las que tienen los vegan y demas grupos, estan confundidas por ese sentimiento de “aceptacion”(que en su trasfondo no es mas que narcisismo),que esconden bajo la pertenencia a una etnia..

    • Daniela 29 abril 2014 at 5:43 PM #

      Gracias por tus palabras, Marianne. Es muy interesante tu reflexión. Un abrazo.

  20. Caldo de Cultivo 29 abril 2014 at 5:37 PM #

    Yo simplemente no le encuentro mucho sentido que un/una vegana participe en un programa donde se utiliza el sufrimiento animal. Es contradictorio a la esencia del veganismo, a lo que le da sentido.

    • Daniela 30 abril 2014 at 2:05 PM #

      Tiene sentido para un programa especista, sensacionalista y morboso. No perdamos de vista que allí hay un espacio de batalla más importante, no entre nosotros. Saludos.

  21. Rebeca Vreeland 29 abril 2014 at 5:45 PM #

    Muy Buen reportaje!!

  22. Marianne Romero 29 abril 2014 at 5:55 PM #

    No se por que dije etnia 😛 refiriendome a un colectivo o grupo

  23. Paco 29 abril 2014 at 6:04 PM #

    Un artículo con una visión completamente diferente a la de Aida Gascón:

    Todos los programas televisivos tienen un último objetivo: ganar dinero. Esto se consigue por medio de la publicidad, y para vender espacios publicitarios a altos precios se requiere un elevado índice de audiencia.
    Para lograr una alta cuota de audiencia los programas recurren a distintas artimañas, por ejemplo, los concursos buscan participantes que sean escandalosos, polémicos o que tengan tendencia a discutir. Un participante “normal” no llama la atención de los espectadores.
    MasterChef no es ninguna excepción. Pese a que se asegura que los participantes son escogidos en función de sus dotes culinarias, es bastante discutible que esto sea cierto. Entre los seleccionados se encuentran una anciana entrañable, un funerario, un celiaco y… una “vegana”. Ninguno de los cuales presentó un plato particularmente elaborado ni en cuanto a los ingredientes ni a la presentación. Fueron elegidos porque daban un toque picante al programa, simplemente para generar audiencia.
    Los papeles del jurado también están repartidos, hay uno al que claramente le han asignado el papel del “Risto Mejide de los fogones”; léase bien. A una concursante, que había sido streeper profesional, le hicieron bailar mientras cocinaba. Posteriormente “el Risto de la cocina” apoyó una pierna estirada sobre una mesa y le preguntó “¿Valgo para bailar?”, “No,” respondió ella extrañada. “Pues tu para la cocina tampoco”, le espetó él.
    Dejándonos de divagaciones vamos ya al meollo: lo que atañe a los animales. La escena había sido previamente preparada al detalle, de hecho, se sabe que fueron varios los veganos que se presentaron como aspirantes, desde el programa manifestaron su interés en escoger a uno. A todos les hicieron una meticulosa entrevista y de antemano ya sabían cuál elegirían. Celia, como se llamaba una de las aspirantes, ya estaba seleccionada, pero no lo sabía. Antes de decírselo le harían una prueba. Sabían que no decepcionaría ni al programa ni a la audiencia.
    De acuerdo con el guión, un miembro del jurado la rechazó, otro la aceptó, y el último, el malévolo Risto, tenía la última palabra. Resulta que Risto es buen actor, dijo que esperase a un lado mientras tomaba la decisión (algo que no había hecho con ningún otro candidato). Mientras se lo pensaba hizo pasar al siguiente aspirante, quien abandonó la sala dejando su plato sobre la encimera. Entonces Risto, siguió actuando, hizo como que en aquel momento se le ocurrió un método para comprobar si Celia estaba preparada para entrar en el programa: debería comer parte del plato que había quedado ahí; salmón.
    A pesar de que se había presentado como vegana, ella aceptó sin titubeos. Por si fuera poco, antes dijo que su guía espiritual se lo había aconsejado; que para ella el salmón era sagrado, y no satisfecha con esto, lo bendijo
    antes de comérselo.
    ¿Qué programa de televisión rechazaría una candidata con tantas dotes para llamar la atención del público? Seguro que al equipo de selección se le hizo la boca agua cuando la entrevistaron en profundidad alejada de las cámaras. A los telespectadores les encantaría.
    Para sorpresa de nadie, Celia ha sido criticada entre un amplio sector de personas veganas, sin embargo el problema va mucho más lejos de que una persona que come peces asegure ser vegana. Lo preocupante de verdad no es el comportamiento de Celia, sino el de la cadena y el programa en particular. Volvemos a ver la tendencia en la televisión de ridiculizar y parodiar a los veganos y vegetarianos. Lo hizo Campofrío, una empresa dedicada a la venta de carne, retratándonos como hippies trasnochados, pseudoascetas, incapaces de disfrutar de la vida y que para más inri se la amargamos a nuestros hijos. Ahora Masterchef nos presenta como personas esotéricas, incapaces de tomar por nosotros mismos las decisiones importantes en nuestras vidas, muy al contrario, las delegamos en una guía espiritual. Esta imagen no promueve precisamente el veganismo.
    Lo peor de todo es que, una vez más, los valores que hay detrás del veganismo: el respeto a los animales, las cuestiones éticas y morales, que son realmente lo importante, quedan absolutamente relegadas al olvido. No queda ni rastro de ellas.
    Si analizamos la televisión actual no tardaremos en observar una tendencia a hablar del ‘qué’ sin mencionar el ‘porqué’. Nos hablarán durante un minuto, por ejemplo, de unos incidentes en Bélgica en el que unas personas arrojaron algún objeto a los antidisturbios, sin mencionar que se traba de un hecho puntual al terminar el recorrido de una multitudinaria marcha; tan solo dedicarán 3 o 4 segundos a decir el porqué de las protestas, de la frustración de los trabajadores.
    Así mismo, aquellos “ladrones que robaron en el Mercadona” ocuparon todas las portadas de los noticieros, pero se ocultó deliberadamente el porqué. Se relegó a un último plano, quitándole toda importancia, a qué se hizo con los alimentos de primera necesidad que habían sido extraídos de la gran compañía (entregárselos a familias
    desfavorecidas que estaban pasando hambre). A la vez que se nos presentaba incansablemente a multitud de políticos que cínicamente se abalanzaban a condenar el acto. Esos mismos políticos que hacen la vista gorda con todos los casos de corrupción en sus filas de partido. Dinero que se llevan, en cantidades muy superiores, no precisamente para dárselos a los más necesitados.
    En este contexto en el que se evita que la gente piense, que reflexionemos sobre las causas de las cosas que pasan, cuando se habla de veganismo la tendencia clara es la de hacer referencia al ‘qué’: “son personas que no consumen productos de origen animal”, ponía la leyenda del programa Masterchef. Pero tras este qué hay un porqué, y ese porqué es la base fundamental; las razones éticas subyacentes. El qué no se puede entender sin haber comprendido el porqué.
    Hablar de ética, de moral, de qué es justo, de los sentimientos de los animales, de sus derechos, etc. no es algo que genere tanta audiencia como una “vegana” esotérica, y ciertos programas de televisión se decantarán por la segunda opción. Otros quizás no. De cualquier forma nosotros tenemos que hacer énfasis en el porqué. Si la sociedad entiende el porqué, automáticamente comprenderán el qué. Y lograremos así dejar de lado estas parodias, ridiculizaciones y caricaturas del veganismo. Superaremos estas presentaciones ambiguas que tanta confusión generan y tanto daño hacen a los animales.
    Quizás el paso que debamos dar es olvidarnos por un momento de Celia y pensar qué podemos hacer nosotros para que esto no vuelva a ocurrir.

    • Daniela 29 abril 2014 at 6:12 PM #

      Gracias por tu aporte, Paco.

    • Javivegan 30 abril 2014 at 2:06 AM #

      Pues lo primero sería no apoyarla públicamente. Y menos una asociación vegana como animanaturalis.

      • Daniela 30 abril 2014 at 1:56 PM #

        Insisto, Javivegan: Si lees con detención, no la estoy apoyando ni defendiendo. Ni siquiera es lo importante del artículo. Fue parte del show de la tele durante estos días y aproveché esa contingencia como excusa para plantear una reflexión como movimiento.

  24. shomy 29 abril 2014 at 6:10 PM #

    Hola:
    Concidero que el reportaje es muy interesante deja bastante claro la hostilidad horizontal como ente divisor de movimientos “minoritarios”. Los arrebatos infantilista no llevan a nada solo muestran debilidad dentro de una organización o movimiento, sin embargo entiendo la molestia de algunos por la actitutud de esta tipa (entiendo que el artículo no se centra en ella pero es inevitable no comentar) hacia su erroneo concpeto de veganismo. Es molesto para las personas que lo son ver que una tipa, por lo que dicen ustedes, yo no he visto el programa porque no soy ni vivo en España, que coma atún solo por simpatizar a la aidiencia y así tener fama.
    De todas meneras me quedo y comprendo a lo que se refieren y lo que quieren decir y buscar.
    Saludos

  25. Pilar 29 abril 2014 at 8:25 PM #

    Entonces según este artículo… ¿las personas que aman a los animales y son omnívoras cómo se les clasifica? Porque el comer carne no significa que se apruebe la caza furtiva, los animales en circos, los zoos, el comercio de pieles o sin ir más lejos la crueldad de las granjas.

    • Daniela 29 abril 2014 at 8:28 PM #

      Pilar, estamos de acuerdo. La intención del artículo es trascender la discusión estéril de “etiquetas” que no ayudan a cambiar el destino de los animales.

  26. Camilo 29 abril 2014 at 9:10 PM #

    Podría opinar sobra la tal Celia, pero no me interesa, es un producto más de la televisión y hay que tomarlo como tal, ni más ni menos.

    Es interesante esto de la hostilidad horizontal, puesto que se desentrañan temas profundos y poco claros, muchas veces ocultados o asumidos como ciertos dogmas, que harán complicado llegar a una conciencia del problema como tal, me explico un poco:

    El hecho de identificarse con el veganismo, no lo convierte a uno en una especie de referente, no es que alguien tenga que hacerse vegan, es al contrario, ese alguien encontró en el veganismo una representación mas fiel de algunos de sus ideales, y por lo tanto ese alguien le debe consecuencia a sus ideales y no al veganismo, pensar que porque alguien lleva muchos años siendo vegan, tiene la facultad o el derecho de menospreciar a alguien por llevar menos años que él, es simplemente una demostración de que no se entiende absolutamente nada, aquí no pasa por quien es más coherente ni quien crea que tiene algo de poder para juzgar, aquí pasa por crear conciencia social sobre el tema, sobre enfocarse realmente en la “pureza” de los ideales y no de la etiqueta, mantener esa búsqueda constante de información que te clarifique y te permita encontrar la manera insoslayable de transmitir esos ideales y generar el impacto necesario para crear un cambio, tal como lo hace Daniela(a quien mando un abrazo enorme por permitirme conocer un poco más este concepto de Hostilidad horizontal),y también como lo hacen varios que respondieron acá e intentan dar sus puntos de vistas.

    concluyendo un poco la idea, decir que el amor a los animales, no se convierta en solo un amor a ser diferente y a creerse correcto por lo que se piensa, si no, en un ACTUAR que los beneficie directa o indirectamente tanto a ellos como a nosotros, evite la hostilidad horizontal, debilita los movimientos y crea división.

    gracias

    • Daniela 30 abril 2014 at 1:50 PM #

      Gracias Camilo. Aún tenemos mucho que aprender para dar lo mejor de nosotros por los animales.
      Un abrazo!

  27. Laura 29 abril 2014 at 9:32 PM #

    Soy vegetariana NO Vegana. Pero apenas hace algunos
    Años y por más de 50 años comí carne. Cambie por amor a
    Los animales, pero no me voy peleando por el mundo
    Con quienes no piensan igual que yo. A quienes me preguntan por que me volví vegetariana de los comparto
    Y muchas veces escucho, me gustaría pero no puedo.
    En ese momento mi consejo es por que no lo intentas al menos 2 o 3 días a la semana. Concientizo del desperdicio
    Sobre todo en los restaurantes , con sus platos que
    Compiten por ser más grandes,Que eviten eso Podrá parecer poco y si les interesa les doy el Link del video que a mi
    Me convenció y otro de recetas veganas, les digo adonde pueden comprar cosas para comer sin carne etc. Tal ves no parezca mucho. Pero lo peor que puede suceder es que NO
    Se haga NADA

    • Daniela 30 abril 2014 at 1:49 PM #

      Gracias por tu testimonio, Laura. Si otras personas actuaran como tú, el mundo sería un lugar mucho mejor para los animales. Un abrazo.

  28. WPau 29 abril 2014 at 10:29 PM #

    Muy buen artículo! Hace unos meses que me propongo dejar carne y lacteos. En un principio lo anuncie con bombos y platillos, y debo confesar que me lleve una sorpresa: Todo mi entorno, carnivoro, se sorprendio y respeto mi decision a raja-tabla. Incluso en restaurantes con una oferta muy limitada, he visto a mi madre preguntarle al mozo si podian darme algo sin carne, a pesar de mi resignacion.
    Al contrario de lo que yo pensaba, quienes menos contencion ofrecieron fueron los grupos veganos. Me meti en algunos como para pedir info de recetas y consejos, y desde que entre me siento horrible. Se la pasan atacando y criticando a todo el mundo que no tenga las mismas politicas que ellos, sin poder concentrarse en las que si comparten, o en el potencial que ofrecen para mejorar.
    Y veo mucho de esto reflejado en los comentarios, lamentablemente. No me sorprende.
    Ojala podamos reflexionar y darnos cuenta de que mas importante aun que ser vegano, es poder ser humilde. Creo que esa es la base de la lucha contra el especismo.

  29. diana 30 abril 2014 at 4:31 AM #

    el punto no es que nivel de vegano eres pero no puedes decir que te importan los animales o que los amas y te los comas

    • Daniela 30 abril 2014 at 2:16 PM #

      Cuando comencé a ayudar a los animales, me los comía, sí. No nací vegetariana, menos vegana, y creo que es el caso de la mayoría de los que defendemos a los animales: Poco a poco fuimos dando pasos, desde comer menos carne, a dejarla del todo, eliminar huevos y paulatinamente, excluir otros elementos de origen animal. No olvidemos ese pasado. Aunque la crueldad contra los animales sea tan desgarradora y hable por sí misma, no todos están listos para un cambio repentino. Acompañémosles para que no abandonen ese intento de respetar a otros que sienten.

    • Manuel 30 abril 2014 at 11:32 PM #

      “el punto no es que nivel de vegano eres pero…”

      Una vez más, como siempre, se cumple la máxima de que todo lo que va detrás de un “pero” desmiente la parte que va antes de ese “pero”.

      • Javivegan 3 mayo 2014 at 12:28 AM #

        Definitivamente eres repetitivo y sin sentido

        • Uno que pasaba 4 mayo 2014 at 9:55 PM #

          Jajajaja, ¿y tú no? Casualmente solo contestas en comentarios de otros y nunca re-contestas a Daniela, será que tienes miedo o que no tienes argumentos.

          Por cierto, ya he visto lo que ha rulado tu vídeo, 750 reproducciones. Lo dicho, no te conoce nadie, no eres nadie y así morirás. Lo digo por si dejas ya la tontería del veganismo para lo que lo hacemos por convencimiento y no por notoriedad. Adiós, nene.

  30. Nadia 30 abril 2014 at 9:49 AM #

    Excelente artículo que pone por escrito lo que vengo pensando desde hace mucho. Si todos los animales humanos hacemos lo que podemos hacer (unos más, otros menos)el mundo será un lugar mejor para todos los animales.
    Conozco gente que como piensa que si no se hace todo bien, no tiene sentido, no hace nada. Y a los animales esa actitud no les ayuda.

    • Daniela 30 abril 2014 at 1:53 PM #

      Es cierto, Nadia. Muchos quienes hemos dejado de consumir animales no lo hicimos de la noche a la mañana; y a veces nos costó trabajo aprender a lidiar con preguntas, prejuicios y burlas de nuestro entorno. Veo que en ocasiones los veganos olvidamos que tenemos un pasado… y que los omnívoros, también tienen un futuro.
      Un abrazo.

  31. […] Hostilidad horizontal: Cuando nos traicionamos a nosotros mismos […]

  32. Carla 1 mayo 2014 at 12:21 AM #

    Me encantó Daniela!
    A algunos les faltará comprensión lectora pero se entiende perfectamente que no es una apología a esa tal Celia.
    Ahora, cuándo una persona dice” yo aconsejo a mis amigos vegetarianos” y “no estoy de acuerdo con los vegetarianos que llevan años sin dar el paso”, no está haciendo lo mismo de lo que habla el artículo? Sentirse superior y dueño de la verdad?
    Y de alguna forma, es similar a cuando la gente se mete en tu plato y te dice que tienes que comer carne.

  33. Javier 1 mayo 2014 at 1:31 AM #

    Buenas he llegado a este articulo mediante menaeme y aunque no soy vegetariano, si participo en movimientos ecologistas y sociales. Y he de decir que la “hostilidad horizontal” es uno de los graves problemas de estos. Muy interesante el texto

  34. charles 1 mayo 2014 at 8:59 AM #

    Muy buen articulo. Al ser humano le encanta criticar y si puede ser hundir a sus semejantes. Otra cosa que nos encanta es imponer nuestras ideas y el que se salga de la norma demonizarlo. No creo que esta chica haya hecho nada malo.

  35. artdyl 1 mayo 2014 at 9:25 AM #

    Soy muy crítico con el veganismo: me espanta su excesivo activismo, la superioridad moral del que lo practica (en algunos puntos del artículo se muestra este aspecto, con el orgullo de la pertenencia al grupo), y algunas cosillas más. Pero no es lo que quiero comentar: este artículo está estupendamente escrito y mejor razonado, que explica muy bien los comportamientos desde lo particular (el veganismo) a lo universal. Chapó.

    • Daniela 1 mayo 2014 at 12:24 PM #

      Gracias artdyl por tu crítica. Lamentablemente, tienes razón. Aún tenemos mucho que aprender para ser el cambio que los animales tanto necesitan.
      Un abrazo.

  36. nutwision 1 mayo 2014 at 11:11 AM #

    Vaya adelante mi simpatía hacia cualquier respeto al mundo animal…ahora bien, y sin ánimo de ofender: ¿Qué pasará cuando deduzcamos y la ciencia demuestre que las plantas sienten y sufren, como los animales y como seres vivos que son? ¿Serán comestibles? ¿qué se puede comer que no sea un ser vivo y por lo tanto sienta/sufra?

    • Daniela 1 mayo 2014 at 12:21 PM #

      Hola nutwision: Gracias por plantear esas preguntas, que son bastante recurrentes. Es cierto, las plantas, como nosotros y como los demás animales, son seres vivos. Pero que tenga vida no es sinónimo de sentir y más lejano de sufrir. A diferencia de nosotros o en contraste con un cerdo, ninguna planta posee neuronas, y menos nociceptores ni un córtex aunque sea primitivo para justificar con rigurosidad científica que sienten.

      Se teoriza que la razón principal por la cual los animales tenemos la habilidad de experimentar dolor es como forma de defensa propia. Si toco algo que me causa dolor y me podría lastimar (un alfiler, por ejemplo), aprendo del dolor que ello produce para dejarlo en paz en el futuro. Ya que las plantas no se pueden movilizar y no tienen la necesidad de aprender a evitar ciertas cosas, esta sensación sería superflua. Hay más información al respecto e incluso de la experiencia psicológica del dolor en peces, mamíferos y humanos (y que no se ha hallado en plantas) en las últimas investigaciones en neurociencia de Philip Low, de la Universidad de Stanford y del MIT (Massachusetts Institute of Technology).

      Por otra parte, a diferencia de las partes del cuerpo del animal, muchas plantas perennes, frutas y vegetales pueden ser cosechadas una y otra vez sin resultar en la muerte de la planta o árbol. De todas maneras, si estamos preocupados por las plantas, una alimentación sin animales sigue siendo preferible, pues la mayor parte de los granos y legumbres producidos hoy en día son utilizados como alimento para el ganado. Cuando las vacas deben consumir 16 kilos de vegetales para “convertirlos” en un kilo de carne, al comer plantas directamente, estamos salvando muchas más vidas de plantas y destrozando menos el planeta.

      Un saludo!

  37. Adrian de la plaça 1 mayo 2014 at 12:38 PM #

    La HH es una cosa tan sutil pero al mismo tiempo tan expandida, que nunca la había reconocido antes. Los fanatismos ideológicos me parecen falsos, nada escépticos ni pragmáticos y esto de la HH tiene mucho que ver con el fanatismo.

    Una persona puede ser el más vegano pero no ser un fanático ideológico que reniega y ataca, sólo aplicarse el cuento y enseñar de forma sinergética. Puede crear la misma conciencia social sin fanatizar al grupo con su violencia.

    Hay personas que pretenden fanatizar a un grupo para su propio beneficio. Aumentan la confianza dentro del grupo y también la desconfianza de este grupo hacia el exterior. Esto hace más dificil la labor de conciencia social que es el fin último de todo grupo que desea crecer.

    Pongo ejemplos que tengo en la cabeza, los políticos Catalanes y Españoles la utilizan para aumentar la desconfianza entre ellos y así aumentan la confianza dentro de su grupo cada vez más radicalizado. Ellos haciendo esto ganan votos.

    En el tema linguístico, el catalán Occidental en bcn está peor visto que la variante oriental (Girona-Bcn-Mayorca) la variante Occidental (tarragona-lleida-valencia-ibiza) se considera menos pura, pero la diversidad linguística que tiene es brutal y no siempre es castellanismo sino que también hay expresiones que vienen de ultramar o de francia o son arcaísmos que el catalán oriental ha perdido. Pero la variante occidental va a ser vista como peor sin tener todo esto en cuenta, es por el supuesto hecho de ser menos puro. Pero en realidad hay discusión y el Oriental también tiene sus Castellanismos.

    Siendo un blog sobre veganismo, el artículo es muy general y los ejemplos me parecen muy buenos y trabajados. El mejor de todos es el de Celia, porque nos ha traido la hostilidad horizontal a los mismos comentarios. Así puede ser reconocida y tratada con delicadeza (combatida), yo pienso que no es útil. Celia deberá ser corregida pero no atacada. Además su error no es tanto culpa suya cómo de la tele basura. Seguramente seguirá siendo una mejor vegana.

    Yo soy omnívoro, vuestra lucha es fantástica, posiblemente sea uno de ustedes en el futuro ¡leyéndoles no me faltarán razones!

  38. helix 1 mayo 2014 at 1:26 PM #

    Los seres humanos y en especial los españoles somos muy ordenados y nos gusta categorizarlo todo. Al hacerlo creamos barreras que son explotadas por estereotipos, principalmente usados por críticos ignorantes.

    Yo llevo un tiempo siendo ‘vegetariano’ y como cuando salgo de casa a comer lo que menos me apetece es ser estigmatizado con el temita, nunca me cuelgo el cartelito de. Categorizarte te delimita en una casilla. Yo simplemente o me explico o digo, que no me apetece comer de esa hamburguesa y punto.

    Todos somos incoherentes, a un nivel u otro, lo sepamos o no. Lo importante es que tu te sientas bien con lo que haces y de que estas siendo tal fiel posible a tus ideales como puedes. A veces serlo al 100×100 te supone un coste que no estas dispuesto, o simplemente no puedes asumir. Eso no significa que no puedas llegar a donde puedas, y sentirte feliz en el proceso.

  39. sabina 1 mayo 2014 at 3:02 PM #

    Todo es cuestión de ego, si haces algo bueno como no comer carne simplemente por sentirte superior o reforzar tu ego…malo, casi que haces más mal que bien. Las cosas hay que hacerlas por convicción, por amir al arte, porque sí, porque lo llevas dentro, no por ser superiores a nadie.

  40. EstherMC 2 mayo 2014 at 3:39 PM #

    Os estáis pasando, ella no está dando ninguna imagen de vegana, sino de cocinera. Si su sueño es ser cocinera, estar en Masterchef es lo que le va a permitir conseguirlo más rápidamente y para conseguir este sueño tiene que traicionar momentáneamente sus principios, ya que tendrá que cocinar y saber cocinar alimentos no veganos. Ningún restaurante que no sea vegano va a querer contratarla en un futuro si no tiene expereiencia cocinando alimentos de origen animal. Pensad en eso.
    De todas formas, este tema no trata sobre Celia, sino de la hostilidad horizontal, que ya veo que es cierto y en este debate se ha demostrado con gran eficacia.
    Un saludo

  41. […] Fuente: http://blog.animanaturalis.org/2014/04/hostilidadhorizontal/ […]

  42. Ana 3 mayo 2014 at 2:42 AM #

    Hola, me encantó el artículo. Más claro, imposible. Está perfecto que se hable de este tema.

    Lamentablemente, una amiga y yo hemos sido criticadas por los “veganos activistas de verdad” y más veteranos, por decirlo de alguna manera, porque nosotras compartimos información por internet, hablando con familiares, amigos y conocidos, y no somos “activistas” como ellos que se reúnen en plazas u otros lugares. Somos novatas y por suerte nos hemos hecho veganas juntas, porque este cambio también tiene sus dudas que es mejor sacarlas con apoyo y oídos respetuosos.

    A raíz del veganismo y otras cuestiones que hemos ido informándonos, hemos decidido abrir un blog para circular entre nuestra gente lo que hemos aprendido. Ahí nos hemos encontrado con otros veganos. Me acuerdo que al vegano activista le dije que es importante cualquier aporte que se haga mientras no se consuma nada de origen animal y que tener esta discusión (que mencioné en el párrafo anterior) realmente atrasa y no aporta absolutamente nada. Mi amiga y yo jamás nos hemos autodenominado “activistas” porque consideramos que hacemos otra cosa: difundir como podemos y mostrar a los que nos rodean que se puede vivir normalmente sin productos de animales. Sin despreciar a nadie. Lo más notorio de esta discusión es que todos los veganos que hemos conocido, lo son por la información que recogieron de internet. Por lo cual, despreciar tal canal de difusión me parece ridículo. Consideramos que todos los aportes son válidos. Cada uno desde su rincón puede hacer muchísimas cosas.

    Lamentablemente, a pesar de que hemos intentado ir (cuando podíamos) a los eventos organizados por los activistas, realmente no nos han quedado ganas de volver porque de nada más que llegar al lugar tenemos que soportar las miradas de arriba a abajo de los “activistas de verdad”, que al rato hagan comentarios por lo bajo y sonrían de manera tan falsa. Es realmente feo ver este tipo de actitudes. Aleja a todos los que queremos hacer algo más. Pero bueno, creemos que no es poco lo que hacemos y mientras en casa sigamos lo que nos hemos propuesto, es lo que importa.

    El elitismo vegano cada día lo soporto menos. Creo que al darse esto, da cuenta de que realmente no hemos entendido bien en qué nos hemos metido, realmente.

    Personalmente jamás me gustaron las etiquetas y las siento muy incómodas, precisamente porque las etiquetas no se ajustan jamás a la enorme complejidad que es el comportamiento humano, tan contradictorio. Como asumo mis contradicciones, siempre digo que “intento ser vegana” porque precisamente, no se puede ser 100% vegano, puro y “¿perfecto?” como varios lo quieren pintar. Pero sí podemos hacer bastante desde lo que podemos. Cada día se aprende algo más y siempre asumiendo el compromiso, porque eso es: un compromiso. No es un espacio para sentirnos “mejores que el resto”, más “iluminados” o lo que se les cruce por la cabeza. Por lo menos lo vivo así: asumiendo el compromiso todos los días. Creo que de eso se trata, ¿no?

    Saludos.

    • Daniela 5 junio 2014 at 8:11 AM #

      Gracias por tu tiempo y por tus ricos comentarios, Ana. Un abrazo!

  43. […] Hostilidad horizontal – Cuando nos traicionamos a nosotros mismos: “White (1998) explica que en los grupos minoritarios hay una jerarquía de estatus. Dentro del grupo, se asocia el estatus más elevado a quien es más radical, y por lo tanto, representa el estereotipo de ese grupo y de aquello que lo distingue del resto de la sociedad. Por ejemplo, entre quienes defienden a los animales, goza de más estatus un vegano (y más aún, si lleva más años de vegano) que alguien que está disminuyendo su consumo de carne. O como caricaturizaron Los Simpsons, ‘un vegan nivel 5: no come nada que produzca sombra’.” Interesantísimo. […]

  44. maioio 3 mayo 2014 at 7:22 AM #

    Siempre habrá convergencia y divergencia en los grupos humanos, cosas que nos unen y cosas que nos separan. Ser activista, vegano, asambleario no te libra de ser humano 🙂 Cuando las tensiones afloran dentro de grupos activistas ahora lo llaman “hostilidad horizontal”. Pues vale. Como dice Santiago Alba Rico seamos conservadores en lo antropológico

  45. Natalia 9 mayo 2014 at 8:19 AM #

    Vi el programa por curiosidad y me parece muy triste que alguien que entiende el sufrimiento animal, como hasta cierto punto parece que entiende esta chica, diga que poder cocinar animales es evolucionar como persona y ese tipo de perlas son las que hacen daño la verdad, no que sea vegana o no o que nivel de flexivegana sea.

  46. Nath 9 mayo 2014 at 5:34 PM #

    muy buen artículo, te has documentado has establecido un hilo argumental y con una conclusión fluida y clara. No seguiré rizando el rizo con algunos temas leidos en los comentarios. Cada uno recibe de una enseñanza, de la vida o de lo que lee lo que es necesario para él en ese momento, sin más. Tu mensaje es claro y se comprende la definición de hostilidad horizontal claramente 😀 es cierto que algunas veces hay individuos centrados en hacer conocer su valía individual, su aportación, más que no en resolver el conflicto en sí o en formar unidad y no encontraba la forma de definirlo hasta que he leido el artículo. Porque he conocido casos de esta hostilidad horizontal, en ámbitos de lucha de derechos LGTB, como comentabas, en luchas por la igualdad entre diferentes étnias, etc. Sin duda algunas veces existe una plaga de “exclusivitis” o de competición por ver quién es mejor, que resulta paradójico en estos colectivos cuya principal y vital razón de existencia es todo lo contrario: el colectivismo, la lucha por la igualdad, etc. muy bien argumentado y cada uno que entienda lo que buenamente pueda 😀 un saludo Daniela. Gracias por el artículo.

  47. lean 4 junio 2014 at 11:07 PM #

    Toda la razón, PETA usa muchas caras conocidas que no son veganas, pero están en proceso, o intentan reducir su consumo etc. en definitiva, personas que son conscientes de lo que hay y pueden ayudar a que más personas lo sean.

    Personalmente este caso me parece el mismo ejemplo: si por matar una langosta o cocinar animales unas semanas, contribuiré a que miles de personas oigan la palabra veganismo por primera vez, se informen, y esto ayude a que haya mil nuevos veganos, mil nuevos restaurantes con opciones, y todo ello contribuya a la normalización de mis creencias, sin duda habrá merecido la pena antes de que otro lo haga.

    Muchos activistas estan obligados a disimular en granjas para grabar reportajes, otros muchos se comen una pizza con queso que ha llegado por error antes de que acabe en la basura. Cada uno hace lo que puede, lo mejor que puede, y acorde a lo dificil que el resto de la sociedad nos lo pone, asi que por mi parte, independientemente de shows, dineros y audiencias, alguien ha dicho veganismo en prime time. Alguien ha contribuido a que hoy haya comido en un bar y me hayan dicho “vegana, ah, como lo de la tele, sin animales”.

    Y esto, desde mi humilde opinión, seguramente salvará más vidas que todas las que salvaran los que lo critican.

  48. JP 19 octubre 2014 at 3:52 PM #

    He visto lo de la “hostilidad horizontal” en muchos movimientos. Sí es para observar cuándo esto se vuelve en contra del mismo. He escuchado varias veces tildar de “facho” a quienes no están de acuerdo a una posición más radical, y lo único que logran es que se alejen de la causa.

    No conozco a la tal Celia, así que no me hace ruido como otros eso.

    Muchos amigos relacionan el “vegetarianismo” como forma de extremismo y que sólo buscan sentir superioridad moral, sobre todo los veganos, y ese es su motivo de tildarlo de “ridículo”. El respeto a otra vida ni les pasa por la mente, pues si la otra persona no los respeta ¿cómo creerá que lo hace por respeto a otro ser?

  49. No estoy de acuerdo. 22 octubre 2014 at 7:46 AM #

    Leyendo, veó que hay muchos comentarios, del tipo “que buen artículo”, “estoy de acuerdo”, o parecido, pero sin mayor argumento.
    Pero yo voy a decir todo lo contrario: “No estoy de acuerdo” y voy a argumentar el porque.

    No todas las formas de “conseguir algo” son validas, por ejemplo, digamos que una persona se esforzó, 6 años para juntar dinero, para comprarse un auto (Por decir algo), pero otra persona, lo que hizo fue robarle el auto a esa persona y conseguirlo en un día, ¿Acaso con “esto” se justifica el actuar del segundo sujeto?

    [Esto me hace acordar a este imagen que vi una vez: http://maryfilosofia.wikispaces.com/file/view/roboenvioopt.jpg/490229140/roboenvioopt.jpg%5D

    Digo ya que según esto de la “hostilidad horizantal”, no importa como se haga, algo, lo que importa es que se “haga”.
    Sé que alguien me dirá, pero ese ejemplo no aplica , ya que no hay “jerarquias” o no es una “asociación”, movimiento, ideología, etc.

    Ok entonces lo voy a extrapolar hacia el veganismo.

    Por ejemplo hay “asociaciones”, “veganas” (Que me parece tonto que se llamen así cuando ni lo son), como Peta, que le dijeron a mccdonalds que le pusieran a las jaulas de las gallinas mas centímetros (Para que sufrieran “meno”), y mccdonald acepto, así que los de peta le aplaudieron (Literalmente) y hasta le hicieron un vídeo de agradecimiento, ¿Que tiene eso de veganismo?

    Otro ejemplo es Alf (Siglas en español Fla: “Frente liberación animal), el cual “rescata animales-no-humanoss”, y esta bien, pero lo malo es que lo hacer por medio de la violencia, y quema peleteras, mataderos, factoría, etc.
    En vez de hacerlo por el activismo educacional (Que se ha demostrado como el más eficaz)

    Otro ejemplo es el de Peter Singer, que se hace llamar “vegano”, pero esta a favor de que maten a los animales, siempre que sea “sin dolor”, hasta esta de acuerdo con la zoofilia (Según esto de la “hostilidad horizontal”, sería bueno [O mejor dicho aceptable], ya que esta dentro “del movimiento”)

    O para terminar de dar ejemplo (Y no ser “latoso” o aburrido), otro ejemplo es de, un vídeo que hay por youtube (No recuerdo el nombre) de una “asosiación vegana” / “movimiento vegano”, donde van a un restaurante donde [obviamente] venden carne, van con letreros, pancartas, fotos, etc.
    Y se amontonan delante de una pareja (Creó, ya que hay muchos vídeos donde hacen lo mismo), y le empiezan a gritar “Murder” (Asesinos), literalmente en la cara.

    —-

    Eso sería, yo al menos estoy de acuerdo (Y no es que este de acuerdo, sino que es un hecho), que hay gente que nos llama “extremistas” o radical (Que en si el verdadero significado es de “raiz”), pero la culpa, no la tienen los veganos (Los verdaderos), si no la culpa la tienen los que se hacen llamar veganos.

    Para eso tenemos que “translimitar”, de que forma hay que hacer activismo (A mi las evidencias me dicen que lo mejor es el activismo educacional) y por si no queda claro repito otra vez, no, no todas las formas son aceptables.

    Ah y algo que me faltaba (Disculpen que vaya al final, pero es que me olvidaba) y es que la mentada celia, no es vegetariana, alguien que come carne, no es vegetariano ni vegano, y antes que me digan “extremista” o quieres poner “jerarquias”, no no es eso, sino que la propia definición de vegetariano, es no consumir carne (EL que la consume por propia definición no lo es), es como un ssupueto ateo, diga: “Yo creó en dios”, lo cual es un oximoron (Contradicción).

  50. […] – Hostilidad horizontal: Cuando nos traicionamos a nosotros mismos […]

  51. […] ii Supongo que la diferencia entre la autoafirmación identitaria y el debate (dentro de un movimiento que aspira a construir algo de manera conjunta) seria no solo el cómo se produce este (respeto, empatía para entender a la persona con la que no compartimos ideas) sino con él para que. La falta de debates que apunten hacía un consenso apuntan a la existencia de una diversidad más cercana a la competencia que a la cooperación. Un artículo relacionado con todo esto que encuentro muy interesante, Hostilidad horizontal. […]


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